Sin demanda no hay circularidad

Cuando se habla de simbiosis industrial, a menudo se pone el foco en las empresas que disponen de un residuo, un subproducto o un material excedente y buscan una nueva salida para ese recurso. Sin embargo, para que estos materiales puedan mantener su valor y seguir circulando dentro de la economía, es necesaria una pieza igualmente imprescindible: la demanda.

Sin empresas interesadas en incorporar recursos recuperados a sus procesos productivos, sin valorizadores dispuestos a transformarlos y sin un mercado capaz de absorberlos, la circularidad simplemente no se produce. Por este motivo, la sección de Demandas de la Plataforma de Simbiosis Industrial de Cataluña (PSIC) es una herramienta clave para impulsar nuevas oportunidades de simbiosis industrial y fomentar el uso de materias primas secundarias.

¿Para qué sirve la sección de Demandas?

La sección de Demandas permite a las empresas publicar los materiales o recursos que necesitan para desarrollar su actividad. De este modo, se hacen visibles necesidades que pueden ser cubiertas por otras empresas del territorio, generando nuevas oportunidades de colaboración y aprovechamiento de recursos.

Estas demandas pueden proceder de empresas que buscan incorporar materiales recuperados a sus procesos productivos para reducir la dependencia de materias primas vírgenes, pero también de empresas que necesitan determinados materiales para desarrollar actividades de reutilización, reciclaje o valorización.

En este sentido, las demandas no solo ayudan a identificar posibles compradores de un material, sino que también permiten detectar oportunidades de negocio y nuevos mercados para recursos que, de otro modo, podrían acabar convirtiéndose en residuos.

Los valorizadores: un actor clave de la circularidad

Entre los usuarios que pueden encontrar un gran valor en esta sección se encuentran los valorizadores, empresas que transforman residuos o materiales recuperados en recursos aptos para volver a entrar en un proceso productivo. Mediante operaciones de clasificación, tratamiento, preparación para la reutilización, reciclaje u otros procesos de valorización, convierten materiales que inicialmente han sido descartados en nuevos recursos con valor económico.

Para desarrollar esta actividad, los valorizadores necesitan disponer de un suministro estable de materiales. Por ello, también pueden publicar demandas en la PSIC, indicando qué residuos, subproductos o materiales recuperables buscan para alimentar sus procesos de transformación.

De esta manera, la plataforma facilita la conexión entre empresas que generan materiales y empresas capaces de valorizarlos, contribuyendo a mantener los recursos dentro del sistema económico durante más tiempo.

Las materias primas secundarias: recursos preparados para volver a la industria

Una parte importante de los materiales que pasan por procesos de valorización se convierte en lo que se conoce como materias primas secundarias (MPS). Las materias primas secundarias son materiales recuperados que han sido tratados y acondicionados para poder utilizarse de nuevo como recursos productivos. En muchos casos, pueden sustituir parcial o totalmente a las materias primas vírgenes, contribuyendo a reducir el consumo de recursos naturales y la generación de residuos.

Plásticos reciclados, metales recuperados, áridos reciclados, fibras textiles regeneradas o determinadas biomasas valorizadas son algunos ejemplos de materiales que pueden convertirse en materias primas secundarias y reincorporarse a las cadenas de valor industriales.

Sin embargo, para que estas materias primas secundarias encuentren una salida real al mercado, es imprescindible que exista una demanda dispuesta a utilizarlas.

Construir mercados para las materias primas secundarias

Uno de los grandes retos de la economía circular no consiste únicamente en recuperar materiales, sino en conseguir que estos materiales sean demandados e incorporados de forma habitual a los procesos productivos. La disponibilidad de materias primas secundarias por sí sola no garantiza la circularidad. Es necesario que las empresas las conozcan, confíen en sus prestaciones y estén dispuestas a integrarlas en sus operaciones.

La sección de Demandas de la PSIC contribuye precisamente a este objetivo. Al hacer visibles las necesidades de las empresas, ayuda a identificar oportunidades para la reutilización, la valorización y la comercialización de materiales circulares, favoreciendo la creación de mercados más sólidos para las materias primas secundarias.

Porque la circularidad no depende únicamente de disponer de materiales recuperados. Depende, sobre todo, de que existan empresas preparadas para utilizarlos, transformarlos y reincorporarlos a la economía.

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